Privacidad
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Tu posición se lee en el dispositivo y se usa en el dispositivo. Sin cuenta, nada sobre ti sale de él salvo lo que tú envías —la petición de un campo, tus respuestas sobre un campo, una sugerencia o un problema— o que compartas dónde está la bandera de hoy, y, salvo que las desactives, estadísticas de uso: qué pantallas se abren, si una vuelta empieza y termina, qué funciones se usan y qué falla. Nunca una coordenada, nunca nada de lo que escribes, y nadie más las recibe. Vienen activadas fuera de la UE, el EEE, el Reino Unido y Suiza, y en esos países siguen desactivadas hasta que las actives. Todo eso está más abajo. Para enseñarte un campo que no viene dentro de la aplicación, la aplicación le pide a 18bogeys.app un archivo público, el mismo para todo el mundo, y para la foto aérea de un hoyo le pide directamente a un servidor público, como el del USGS, que ve la dirección de tu conexión y qué campo es. Se puede desactivar en Ajustes. La cuenta es opcional —con Sign in with Apple en iPhone, con tu cuenta de Google en Android— y con ella tus vueltas quedan guardadas y puedes añadir amigos. Tus amigos ven tu nombre, tu foto si pones una, y lo que tú eliges compartir: el campo, el hoyo, el resultado y, solo si los activas, tu índice estimado y tu bolsa. Nunca una coordenada. Todo lo que eso implica está en esta página.
Ubicación
iOS, watchOS y Android te piden permiso antes de que la aplicación vea una sola posición, y la aplicación solo pide ubicación mientras la estás usando, nunca en segundo plano por su cuenta.
En Android, mientras hay una vuelta en curso, la aplicación sigue leyendo el GPS con la pantalla apagada para que las distancias estén al día cuando vuelvas a mirar; una notificación se queda en pantalla todo ese tiempo, y la lectura termina con la vuelta. Eso no cambia adónde va la posición: se queda en el móvil, como se describe aquí.
Cada distancia se calcula en el dispositivo, con un paquete de campo que ya está en el dispositivo. Por eso una vuelta funciona sin cobertura, y por eso tampoco hay nada que subir: no hay un servidor contra el que calcular.
Sin cuenta, tu posición no se guarda en ningún sitio fuera del dispositivo, no se asocia a una identidad, no se comparte con nadie y nunca se usa para publicidad, con una excepción: la bandera de un hoyo, que puedes desactivar y que se explica en el párrafo siguiente. Iniciar sesión cambia una sola cosa: se sube el punto de inicio y de fin de cada golpe que registras, asociado a tu cuenta; ver «Tu cuenta, si creas una». Tus amigos nunca reciben una posición: lo que pueden ver es el nombre del campo y un número de hoyo; ver «Lo que ven tus amigos». Puedes retirar el permiso de ubicación cuando quieras desde los Ajustes del sistema; la aplicación entonces no puede mostrar distancias, y lo dice en lugar de inventárselo.
En Ajustes, «Compartir dónde está la bandera» viene activado salvo que lo desactives, y la primera vez que hay una bandera para compartir la aplicación te avisa antes de enviar nada, con «Entendido» y «No compartir». Se envía durante la vuelta, hoyo a hoyo: cuando embocas con al menos dos putts, el punto del green desde donde has dado tu último putt; cuando arrastras la bandera en el mapa durante una vuelta, dónde la has dejado. Ese punto va con el campo y su versión, el hoyo, el día, si ha salido de un putt o de arrastrarla, si ha quedado justo en el borde del green dibujado, si el móvil sabía que estabas en el green (sí o no, nunca dónde) y un identificador al azar de esta instalación. Nunca va tu posición en otro momento, ni tu vuelta, tu resultado, tu palo o tu nombre. Se envía sin tu cuenta, aunque hayas iniciado sesión; si nos has enviado una sugerencia o un problema con la sesión iniciada, esta instalación queda vinculada a tu cuenta, y borrar la cuenta borra también sus banderas. Otros jugadores ven una bandera sugerida solo cuando al menos dos móviles coinciden a menos de 4 metros, como un único punto calculado en nuestro servidor. Nunca ven el punto de una persona, y la sugerencia no se aplica si no la tocan. Los envíos se borran 90 días después del día al que corresponden; después solo queda el punto acordado de cada hoyo para ese día, sin identificador.
Tu cuenta, si creas una
Iniciar sesión nunca es obligatorio — la aplicación entera, cada distancia, la vuelta completa, funciona para siempre sin cuenta. Si eliges iniciar sesión, en iPhone es solo con Sign in with Apple, nativo, sin SDK de terceros: Apple le entrega a la aplicación tu nombre, solo la primera vez que lo autorizas, y un correo, que puede ser la dirección de relevo privada que genera Apple en lugar de la tuya real.
En Android es con tu cuenta de Google, desde el panel de inicio de sesión que muestra el propio Android (el Credential Manager de Google): Google le entrega a la aplicación un token firmado con tu nombre y tu correo, que nuestro servidor comprueba una vez para crear o abrir tu cuenta. La aplicación nunca ve tu contraseña de Google y no le pide a Google nada más: ni tus contactos, ni tu Drive, ni tu actividad. Todo lo que sigue sobre la cuenta vale igual en Android.
Una vez que has iniciado sesión, lo que ya tenías en el móvil se sube una sola vez: tus vueltas guardadas —campo, hoyos, distancia caminada—, el punto de inicio y de fin de cada golpe registrado, qué palo usaste, tu bolsa, tus campos favoritos y tus unidades. Eso vive en la infraestructura que operamos en Supabase, asociada a tu cuenta. Cerrar sesión solo termina la sesión; no se toca nada ni en el móvil ni en el servidor.
Borrar tu cuenta es una sola pantalla, dentro de la aplicación —o, si ya no tienes la aplicación, un correo a support@18bogeys.app desde la dirección de tu cuenta, y la borramos igual en menos de 30 días—, y borra de verdad: tu perfil y tu nombre con su historial, cada vuelta, la posición de cada golpe, tu bolsa y tus favoritos, tu foto, tu índice compartido y tu bolsa compartida, tus amistades, tus invitaciones y tu enlace de perfil, las solicitudes de amistad que enviaste o recibiste, tus bloqueos y silencios, todo lo que tus amigos podían ver de tus vueltas, tus dispositivos y ajustes de notificaciones, y las sugerencias y los problemas que nos enviaste con la sesión iniciada; con ellos, del móvil desde el que los enviaste, lo que había enviado antes de que iniciaras sesión y las banderas que compartió. La función que lo hace se detiene e informa de un fallo, en lugar de un éxito, si sobrevive tu perfil, una vuelta, una amistad, tu historial de nombres, un aviso de actividad, un dispositivo de notificaciones o una solicitud de amistad; todo lo demás se va junto con el perfil del que depende.
Tres cosas se conservan a propósito. Una denuncia que otra persona hizo sobre tu nombre conserva el nombre denunciado, para que borrar una cuenta no sirva para borrar un registro de moderación. Una denuncia que hiciste tú se queda, sin tu cuenta asociada. Y nuestro registro de auditoría guarda una línea que dice que la cuenta se borró, cuándo y cuántas filas de cada tipo se fueron —números, nunca contenido—, además de las líneas de cualquier cambio que hayamos hecho a tu nombre, con el motivo que escribimos.
Tu nombre
Con una cuenta tienes un nombre: el que Apple o Google le entrega a la aplicación la primera vez que inicias sesión, o uno que escribas tú. Es lo que ven tus amigos, y lo que ve cualquiera que tenga tu enlace de perfil o una de tus invitaciones; ver «Amigos». Aparte de eso, puedes poner una foto y elegir compartir con tus amigos tu índice estimado y tu bolsa: cada cosa es opcional y tiene su sección más abajo. No hay nombre de usuario.
Puedes cambiar tu nombre dos veces por tu cuenta; ponerte uno cuando no tienes ninguno no cuenta. Después, escribe a soporte. Cada nombre que has tenido queda en un historial, con su fecha y de dónde vino —Apple, tú o nosotros—, que puedes leer y que se borra con tu cuenta.
Nosotros también podemos cambiar o quitar un nombre: por ejemplo tras una denuncia, o si nos lo pides. Cada vez hace falta un motivo escrito, que queda en nuestro registro de auditoría, y nunca gasta tus cambios. Si quitamos tu nombre, la aplicación te lo dice, y el siguiente que elijas es gratis.
Tu foto
La foto es opcional. Sin foto, la aplicación muestra tus iniciales, dibujadas en el móvil.
La eliges con el selector de fotos de iOS —en Android, el selector de fotos del sistema—, que funciona fuera de la aplicación: la aplicación nunca ve el resto de tu fototeca ni pide acceso a ella. En esta versión no hay cámara.
Antes de salir del móvil, la aplicación la recorta cuadrada, la deja en 512 × 512 píxeles y le quita todos sus metadatos, incluido el lugar donde se hizo.
Se guarda en un espacio privado de la infraestructura que operamos en Supabase, asociada a tu cuenta. Solo la veis tú y tus amigos. No la ve quien abre tu invitación o tu enlace de perfil, ni un desconocido que escanea tu QR, ni la web: ellos ven tu nombre, como antes. En el móvil de un amigo se guarda solo en la memoria de la aplicación mientras la usa, nunca en el disco. No aparece en el reloj, ni en las notificaciones, ni en la imagen de una vuelta compartida.
Cambiarla borra la anterior; quitarla deja tus iniciales. Cuando una amistad se acaba, esa persona ya no puede cargarla.
Cualquiera que sea amigo tuyo puede denunciarla. Podemos ver una foto denunciada para resolver la denuncia, y podemos quitarla: eso la borra y deja tus iniciales. Borrar tu cuenta la borra.
Amigos
Para ser amigos hace falta una cuenta por las dos partes, y nadie se convierte en tu amigo sin ti. Hay tres formas. Enseñas un QR en persona y la otra persona lo escanea: la amistad queda hecha en el acto, porque estáis los dos ahí. Envías un enlace de invitación: quien lo abre ve tu nombre y puede enviarte una solicitud, y sois amigos solo cuando tú la aceptas; así, un enlace reenviado a un grupo no le da a nadie una amistad sin ti. O alguien abre tu enlace de perfil y te envía una solicitud, que tú aceptas, rechazas, o rechazas y bloqueas.
El QR lleva un código aleatorio y nada más: ni nombre ni identificador. Sirve una sola vez, durante 30 minutos, solo hay uno vivo a la vez, y cerrar la pantalla lo borra. Un enlace de invitación sirve una sola vez, durante 14 días. Quien abre cualquiera de los dos en la aplicación ve tu nombre antes de decidir.
Tu enlace de perfil, 18bogeys.app/u/…, es uno por cuenta y dura hasta que lo cambies. Cualquiera que lo tenga —en la aplicación, o en un navegador sin iniciar sesión— ve tu nombre y nada más: ni identificador, ni vueltas, ni ubicación. La página está marcada para que los buscadores no la indexen. Desde la aplicación, esa persona puede enviarte una solicitud. Puedes regenerar el enlace, y el antiguo deja de funcionar en ese mismo momento, o desactivarlo. Bloquear a alguien hace que tu enlace le aparezca como inexistente en la aplicación; un navegador sin sesión no se distingue de cualquier otro, así que para quitarle tu nombre a alguien que ya tiene el enlace, regenéralo.
Cuando alguien te envía una solicitud, ves su nombre. Si la rechazas, nunca se entera —para esa persona sigue diciendo «solicitud enviada»— y no puede volver a pedirla durante 30 días. Una persona puede recibir como mucho 20 solicitudes nuevas al día, y enviar como mucho 20.
Puedes quitar a un amigo o bloquear a cualquiera cuando quieras. Un bloqueo funciona en los dos sentidos —ninguno ve la actividad del otro y no pasa ninguna notificación entre vosotros— y la persona bloqueada nunca se entera. Amistades, invitaciones, solicitudes, bloqueos y silencios se guardan asociados a tu cuenta en la infraestructura que operamos en Supabase, y se conservan hasta que borres tu cuenta; una amistad o una solicitud también se acaba cuando la otra persona borra la suya.
Lo que ven tus amigos
Cuando has iniciado sesión y juegas una vuelta, tus amigos pueden ver que estás jugando, en qué campo y en qué hoyo vas. Cuando terminas, ven el campo, tu resultado y su diferencia con el par, cuántos hoyos jugaste, y si fue tu mejor vuelta en ese campo o la primera vez que lo jugabas. Esa es toda la actividad que hay.
Nunca una posición. Lo que envía la aplicación es el nombre del campo y un número de hoyo; la coordenada se queda en tu móvil, compartas lo que compartas.
Cada vuelta se comparte con tus amigos salvo que la hagas privada, con un interruptor al empezarla. Una vuelta privada no genera nada.
«Jugando» desaparece cuando terminas o abandonas la vuelta, y en cualquier caso tus amigos dejan de verlo a las seis horas. Una vuelta terminada sigue visible para tus amigos —también para alguien que se hizo amigo tuyo después de que la jugaras— hasta que quites al amigo o borres tu cuenta.
Esto lo ven solo tus amigos, y nosotros. No es público ni se puede buscar, no hay «me gusta» ni comentarios, y va en el orden en que pasaron las cosas, no ordenado por nada más.
Tocar a un amigo abre su perfil: su foto o sus iniciales, su nombre, desde cuándo sois amigos y las vueltas terminadas que ha compartido —las mismas que aparecen en la actividad, nunca una vuelta privada—. Las vueltas jugadas antes de iniciar sesión no aparecen nunca.
Dos cosas más aparecen ahí solo si esa persona las activa, y las dos vienen desactivadas: su índice estimado (el número, cuántas vueltas cuenta y la fecha; es un cálculo nuestro, no un hándicap oficial) y su bolsa (qué palos, y la marca y el modelo de cada uno si los ha escrito; nunca una distancia). Desactivar cualquiera de las dos borra nuestra copia en el acto. Nadie se entera de que has desactivado algo: la sección simplemente no está.
Notificaciones
Las notificaciones son solo de amigos: lo que hizo un amigo —empezó a jugar, terminó una vuelta, hizo su mejor vuelta en un campo o se hizo amigo tuyo— y alguien que quiere ser amigo tuyo. Nunca novedades, nunca ofertas, nunca recordatorios.
Por ahora las notificaciones son solo en iPhone: la aplicación de Android no envía ninguna ni guarda ningún token. La aplicación le pide permiso a iOS solo cuando ya tienes tu primer amigo. Si lo das, nuestro servidor guarda el token que Apple le asigna a esta aplicación en tu móvil, asociado a tu cuenta, y si tu móvil está en español o no, para que las notificaciones lleguen en tu idioma. Hasta diez móviles por cuenta. Cerrar sesión borra el token de ese móvil, y también lo borra que Apple nos diga que un token ya no sirve.
Puedes desactivar cada tipo por separado, y silenciar a un amigo sin que se entere. Silenciar solo apaga las notificaciones: la actividad de ese amigo sigue apareciendo en la aplicación.
Cuando empiezas o terminas una vuelta, tu móvil le pide a una función que operamos en Supabase que avise a tus amigos. Cuando se hace una amistad, el móvil que la ha hecho le pide a la misma función que avise a la otra persona. La función decide quién lo recibe —tus amigos, menos quien esté bloqueado en cualquier sentido, quien te haya silenciado y quien tenga desactivado ese tipo— y envía el texto por el servicio de notificaciones de Apple (Apple Push Notification service), que es por donde llega toda notificación de un iPhone. El texto lleva tu nombre —y, si es de una vuelta, el campo y tu resultado—, más identificadores internos que la aplicación usa para abrir la pantalla correcta; Apple lo lleva a los móviles de tus amigos, y lo descarta al cabo de una hora si no pudo entregarlo. El aviso de una solicitud trae Aceptar y Rechazar, que la responden sin abrir la aplicación, y Apple lo descarta al cabo de 24 horas si no pudo entregarlo. No interviene ninguna otra empresa.
Denunciar un nombre, una foto o una bolsa
Si el nombre, la foto o el texto de la bolsa de un amigo (una marca o un modelo que ha escrito) es ofensivo o suplanta a otra persona, puedes denunciarlo —el nombre, también desde una invitación, un enlace de perfil o una solicitud—: ofensivo, suplantación, u otro motivo con tus palabras, hasta 500 caracteres. Como mucho 20 denuncias al día.
Una denuncia se guarda con quién la hizo, sobre quién, el motivo, tu texto si escribiste uno, y una copia del nombre o del texto de la bolsa tal como estaba en ese momento —para una foto, qué foto—, tomada por nuestro servidor y no enviada por tu móvil. Las denuncias solo las podemos leer nosotros. La persona denunciada nunca se entera de quién la denunció; lo único que llega a saber es que su nombre se quitó tras una denuncia, si lo quitamos.
Las denuncias se conservan después de resolverse, de momento sin fecha de fin. Si borras tu cuenta, las denuncias que hiciste se quedan sin tu cuenta asociada, y una denuncia sobre tu nombre conserva ese nombre.
Compartir una vuelta
Al terminar una vuelta puedes generar una imagen: el campo, la fecha, tu resultado, el mapa dibujado con su crédito y —si tu enlace de perfil está activado— un QR pequeño con él. La imagen se dibuja en tu móvil y sale de él solo si la compartes, con la hoja de compartir de iOS, adonde tú elijas. Nosotros nunca la recibimos.
El QR de la imagen es tu enlace de perfil: cualquiera que vea la publicación puede escanearlo, ver tu nombre y enviarte una solicitud. Si no quieres eso, desactiva el enlace antes de compartir —la imagen entonces no lleva QR— o regéneralo después.
El registro de las vueltas, que se queda en tu móvil
Desde la versión 0.1.0 (30) de la aplicación del iPhone, la aplicación guarda un registro de cada vuelta que juegas, en tu iPhone, para que, si una distancia te ha parecido mal, nos lo puedas enviar y veamos qué ha pasado. Viene activado. El interruptor está en Ajustes, en «Registro de las vueltas», y se llama «Guardar el registro de mis vueltas»; desactivado, no se escribe nada más, y sigue desactivado en cada actualización. Las versiones anteriores no guardaban ningún registro salvo que activaras un interruptor escondido entre las herramientas de prueba.
Mientras está activado, la aplicación añade una línea por cada posición aceptada del GPS a un archivo de esa vuelta, en su propio almacenamiento: la hora, el campo y el hoyo, el par, la coordenada en bruto, la coordenada suavizada que usó el motor, la precisión que informó el GPS y si la posición ya estaba desfasada, las distancias que había en pantalla, cuántos obstáculos había en la lista, si la aplicación estaba en pantalla (y, en el reloj, si el entrenamiento estaba en marcha), por qué cambió el hoyo cuando cambió, y qué dispositivo tomó la posición. Una vuelta de demostración no se registra.
Guarda tus últimas 5 vueltas o los últimos 30 días, lo que sea menos; las más antiguas se borran cuando una vuelta empieza o termina. Si juegas con el Apple Watch, el reloj guarda sus propias líneas de la vuelta y, al terminarla, se las pasa a tu iPhone por la conexión directa entre los dos, donde quedan junto a las del móvil. El reloj no las envía a ningún otro sitio, y si el interruptor del iPhone está desactivado, el iPhone no las guarda. Los Ajustes del reloj muestran lo que has elegido en el iPhone; el interruptor está en el iPhone.
Nada del registro se nos envía, ni a nosotros ni a nadie, por sí solo. Sale de tu iPhone únicamente si tú lo compartes con la hoja de compartir del sistema —«Exportar registros», en esa misma sección, o «Enviar el registro de esta vuelta» al terminar una vuelta— y tú eliges adónde. «Borrar registros» los elimina todos, y desinstalar la aplicación se los lleva con todo lo demás.
Estadísticas de uso, que puedes desactivar
Desde la versión 0.1.0 (30) de la aplicación del iPhone, la aplicación cuenta cómo se usa, para que veamos qué funciona y qué hay que arreglar: qué pantallas se abren, si una vuelta se empieza y se termina, cuánto tarda en aparecer la primera distancia, qué funciones se usan y cuándo algo falla. Las versiones anteriores no envían nada de esto, y el reloj no envía nada.
Cada registro dice qué ha pasado, cuándo, y algunos datos: el campo y el hoyo, cuántos golpes se han anotado, y una distancia o una precisión del GPS solo como tramo, por ejemplo «a menos de 1 km». Con él van la versión de la aplicación, la versión de iOS, el tipo de iPhone, el idioma, yardas o metros, el país del App Store, si es una copia de TestFlight o del App Store, y si has iniciado sesión: sí o no, no quién eres.
Nunca una posición: ningún registro lleva una coordenada, y la aplicación quita todo lo que se le parezca antes de guardarlo. Nunca nada de lo que escribes. Cuando algo falla, solo el tipo de error y su código, nunca su mensaje.
Los registros se envían en tandas, nunca durante una vuelta, a nuestra base de datos en Supabase. Llevan el mismo identificador aleatorio de esta instalación que usan tus respuestas sobre un campo y tus sugerencias: no el identificador de publicidad de Apple, ni el identificador de proveedor del formulario para pedir un campo. Los registros en sí no dicen quién eres. Si alguna vez nos has enviado algo con la sesión iniciada, esa instalación queda vinculada a tu cuenta, y borrar tu cuenta borra también estos registros.
Fuera de la Unión Europea, el Espacio Económico Europeo, el Reino Unido y Suiza viene activado desde el principio, y la pantalla de bienvenida lo dice. En esos países, según el país de tu App Store, viene desactivado hasta que lo actives: mientras tanto los registros esperan en tu móvil hasta 30 días y solo se envían si lo activas. El interruptor está en Ajustes, en «Ayudar a mejorar 18 Bogeys» → «Uso de la app». Al desactivarlo se detiene en el acto y se borra lo que esperaba en el móvil.
Guardamos cada registro 90 días. Después quedan solo totales por día, sin identificador, durante 13 meses. Una instalación que no aparece en 13 meses se borra con todo lo que tiene vinculado. Nadie más recibe nada de esto: ni para publicidad, ni a la venta.
El registro de diagnóstico
Aparte, la aplicación guarda un registro pequeño de diagnóstico en su propio almacenamiento: una línea cuando empieza o termina una vuelta, cuando se planifica un layup, cuando un campo no carga. No lleva coordenadas ni identificadores, y ese archivo no se sube nunca: nada en la aplicación lo vuelve a leer. Lo que la aplicación sí envía sobre su uso es lo de la sección anterior, y solo eso.
Apple Watch y Salud
En el reloj, la aplicación inicia un entrenamiento de golf mientras juegas. Eso es lo que mantiene el GPS vivo cuando bajas la muñeca y se apaga la pantalla, y deja la vuelta anotada como entrenamiento en tu propia app de Salud. Te pide permiso antes, nunca lee tus datos de salud, y la vuelta funciona sin ello: solo tienes que mantener la pantalla despierta.
El reloj y el móvil se pasan ajustes y datos de campo directamente, por el enlace que Apple ofrece entre tus dos dispositivos. No hay un servidor en medio.
Un correo que quedó de la lista de espera
Esta web tuvo una lista de espera y ya no la tiene: la aplicación está en el App Store. Los correos que la gente dejó siguen guardados, con el idioma en el que estaban leyendo y el hecho de que vinieron de aquí.
Se guardan, no se usan. Lo único para lo que podrían usarse todavía es un solo correo avisando de que la aplicación ha salido, si decidimos enviarlo; nada más, y nunca un boletín.
Viven en una base de datos nuestra, alojada en Supabase, que las trata por encargo nuestro y no hace nada más con ellas. No se venden, no se alquilan, no se les pasan a un anunciante y no se usan para un boletín.
La lista no se puede leer desde fuera. La tabla tiene la seguridad a nivel de fila activada y ninguna regla que permita leerla, y además se le ha revocado a la API pública el permiso de lectura: dos cerrojos independientes, y con cualquiera de los dos bastaría.
Si nos pides que borremos el tuyo, se borra, sin preguntas y sin un correo de «¿estás seguro?». La dirección está al final de esta página.
Pedirnos que cartografiemos un campo
El formulario para pedir un campo no tiene cuenta ni casilla de correo, y es a propósito: lo que no se recoge no se puede filtrar. Guardamos lo que has escrito —el nombre, su página web, la ciudad y el país si los has puesto, y tu nota— y en cuál de los tres idiomas estabas leyendo. Desde esta web, nada más, y nada que te identifique.
Desde la aplicación, «¿No está el tuyo?» envía los mismos datos directamente a 18bogeys.app, con uno más: un identificador de tu móvil que iOS le da a la aplicación (el identificador de proveedor de Apple, no el de publicidad, y cambia si borras la aplicación). Se guarda con la petición para que un móvil cuente una sola vez por campo y no pueda enviar más de 20 peticiones al día. No se asocia a tu cuenta, aunque hayas iniciado sesión, y no se cruza con nada más. Las peticiones se conservan sin fecha de fin; resolver una solo cambia su estado.
La cola no se puede leer desde fuera. A la API pública se le ha revocado el permiso de lectura sobre esa tabla, así que el formulario puede añadir una petición y no sirve para averiguar qué se ha pedido antes. Nunca te escribimos de vuelta: no hay a dónde. La respuesta es que el campo aparezca en la aplicación.
Enviar una sugerencia o informar de un problema
Al final de «Yo», «Enviar sugerencias o informar de un problema» nos envía lo que escribes: si es una sugerencia o un problema, tu texto (hasta 2000 caracteres) y el idioma en que está la aplicación. Solo si activas «Adjuntar la versión de la app y el modelo del móvil» envía también esos dos datos —el modelo como lo llama iOS, por ejemplo «iPhone16,2»—; si no, nadie los rellena. No hay campo de correo: sin cuenta no podemos contestarte, y la respuesta es que la aplicación mejore.
Va con el identificador al azar de esta instalación que ya usan tus respuestas sobre un campo, para que un mismo móvil no pueda enviar más de cinco al día. Si has iniciado sesión, el mensaje queda vinculado a tu cuenta y lo vemos con tu nombre. Sin cuenta es anónimo: solo vemos una etiqueta corta calculada a partir de ese identificador, que basta para saber que tres mensajes vienen del mismo móvil, y nunca vemos el identificador en sí.
También nos llega por correo, para leerlo el mismo día, y lo mismo ocurre con la solicitud de un campo, tus respuestas sobre un campo y el reporte de un jugador. El correo lo entrega Resend, un servicio que lo procesa por encargo nuestro y no hace nada más con él. Lleva lo que se escribió y ningún identificador de tu móvil ni de tu cuenta; por eso mismo, borrar tu cuenta no lo alcanza.
Se guarda en nuestra base de datos en Supabase, y solo nosotros podemos leerlo. Borrar tu cuenta borra todo lo que enviaste con la sesión iniciada y, si enviaste algo así, todo lo que ese mismo móvil envió antes de que la iniciaras. Un mensaje de un móvil que nunca envió nada con la sesión iniciada no está vinculado a nadie, y se borra cuando esa instalación lleva 13 meses sin comunicarse con nuestro servidor.
Datos del campo
La geometría del campo viene de los colaboradores de OpenStreetMap y se usa bajo la Open Database License 1.0. Las fotos aéreas vienen de fuentes públicas con licencia libre: NAIP, del Departamento de Agricultura de Estados Unidos, a través del USGS, de dominio público; y en el Alto Adigio, la ortofoto 2023 de la Provincia Autónoma de Bolzano, bajo CC0 1.0.
Esos datos viajan hacia ti y nunca desde ti: descargarte un campo no nos cuenta nada sobre ti, porque no hay nada que contar.
Enseñarte un campo que no viene dentro de la aplicación significa pedirle a 18bogeys.app la lista de campos y el paquete de ese campo. Esas peticiones no usan cookies ni analítica, no arman un historial de qué campo mira cada cual, y un campo que ya te has descargado sigue funcionando sin conexión — los campos que vienen dentro de la aplicación funcionan sin red desde el primer arranque. Empezar una vuelta con cobertura también le pide a nuestro servidor las banderas sugeridas de hoy en ese campo; esa petición dice qué campo y qué día, y nada más.
La foto aérea que hay detrás de un hoyo no viene de nosotros. Donde hay una foto pública con licencia libre —el USGS en Estados Unidos, la Provincia de Bolzano en el Alto Adigio—, la aplicación se la pide directamente a ese servidor y la guarda en el móvil. Como cualquier web que visitas, ese servidor ve la dirección IP de tu conexión, qué zona se ha pedido (o sea, qué campo), cuándo, y el nombre y la versión de la aplicación. La aplicación no le envía ninguna cuenta, ningún identificador, ninguna cookie ni ninguna posición: la foto se elige según el mapa del campo, así que la petición es la misma estés en el tee o en el sofá. Lo que guarden esos servidores lo rige su propia política: usgs.gov/privacy-policies para el USGS y provincia.bz.it/it/privacy.asp para la Provincia de Bolzano. En Ajustes, en «Foto aérea», «Descargar» puede ser «Siempre», «Solo con Wi-Fi» o «Nunca», y «Borrar» elimina las fotos ya guardadas. Sin foto, el mapa se dibuja igual y las distancias no cambian.
Abrir la página de un club significa pedirle a nuestro servidor las novedades de ese club: mantenimiento, torneos, cierres. Lo único que dice la petición es de qué club se trata. No usa cookies ni analítica, y por nuestra parte nada registra quién ha preguntado; si has iniciado sesión, la petición lleva tu sesión como cualquier petición a nuestro servidor, y eso no cambia nada. Las novedades son titulares y enlaces tomados de la web pública del propio club. La respuesta se guarda en tu móvil para que la leas sin conexión, y se descarta cuando deja de estar vigente.
Pulsar «Solicitar» en un campo que todavía no hemos cartografiado le dice a nuestro servidor qué campo es (su identificador y su nombre en OpenStreetMap, y su ciudad y país cuando se conocen), tu idioma y un identificador al azar creado en esta instalación para que un mismo móvil cuente una sola vez. Nada más: ni nombre, ni posición, ni cuenta.
Si al terminar una vuelta (o al volver después de dejarla a medias) respondes cómo ha funcionado el campo, la aplicación envía tus respuestas junto a un identificador al azar de esta instalación, el campo y su versión, y cuántos hoyos has jugado; nunca tu nombre, tu ubicación ni tu puntuación.
Si al solicitar un campo pides que te avisemos cuando esté listo, la aplicación envía además el token de notificaciones que Apple le da a este móvil. Solo se usa para avisos sobre ese campo —que ya está listo, o que no hemos podido prepararlo automáticamente y el equipo lo está revisando— y se borra cuando el campo queda disponible o a los 90 días, lo que ocurra antes. Puedes decir que no y solicitar el campo igualmente.
Lo que la aplicación no hace
Nada de publicidad ni de SDK de publicidad. Nada de analítica de terceros. Nada de seguimiento a través de otras aplicaciones o webs: la aplicación nunca enseña el permiso de seguimiento, porque no tiene con qué seguirte. Ninguna contraseña que gestionar, nunca: las únicas formas de iniciar sesión son Sign in with Apple en iPhone y tu cuenta de Google en Android, y siempre es opcional. No se le vende nada a nadie, nunca. Los servidores de fotos son organismos públicos sin código suyo dentro de la aplicación: no les damos nada, y solo se enteran de lo que se entera cualquier web de una visita.
Y esto se comprueba en lugar de prometerse: sin sesión, las únicas peticiones que hace la aplicación son para traerse archivos de campo, novedades de los clubes y las banderas sugeridas de hoy —públicos y los mismos para todo el mundo—, fotos aéreas, de los servidores públicos nombrados más arriba, y lo que tú envías: la petición de un campo, cuando la envías (con el token de avisos del móvil solo si has pedido que te avisemos cuando esté listo), tus respuestas sobre un campo, cuando decides darlas, una sugerencia o un problema, cuando lo escribes, y la bandera de un hoyo, mientras compartirla esté activado; y, desde la versión 0.1.0 (30), las estadísticas de uso de más arriba, mientras estén activadas. Iniciar sesión es la única excepción, y todo lo que implica está más arriba: tu cuenta, tu nombre y tu foto, los amigos y sus notificaciones. Intervienen dos empresas, cada una para una sola cosa: Supabase opera por encargo nuestro la base de datos y nuestra función del servidor, y Apple te identifica al iniciar sesión y entrega las notificaciones. A ninguna de las dos le damos nada para publicidad, y no hay nadie más.
Las bases de datos de los campos están publicadas, con la misma licencia con la que nos llegan a nosotros: la página de datos abiertos.
Quién responde de esto
18 Bogeys lo hace una persona, no una empresa, y la cuenta del App Store es de desarrollador individual. El responsable de tus datos es:
Sergio Cárcamo Paulmann, Colorado, Estados Unidos
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